http://www.cienciaseternas.com/Horoscopos/HCelta.html
Los Arboles y los bosques fueron símbolos de vida y protección en la astrología celta y a su alrededor fue desarrollada su cultura. En su tiempo, los druidas, inspirados en la magia estacional de los bosques, desarrollaron un horoscopo protector, que como la mayor parte de las culturas de su tiempo se encontraba inexorablemente ligado a las fases de la luna.
Los bosques así, representaban catedrales para los druidas, y en ellos se llevaban a cabo sus fiestas, rituales y ceremonias, el poder de los dioses se encontraba místicamente en cada uno de los árboles del bosque, cada árbol era consagrado a un Dios o simbolizaba una virtud.
Se asigna un nombre y una propiedad a cada luna, asimismo, un Arbol ha sido asignado a cada luna de acuerdo con sus propiedades mágicas. Cada una de las fases lunar árbol tomaba un genero y se encontraba bajo la protección del dios que le amparaba. Era tal la importancia del bosque y de los árboles que albergaba, que cada uno de los caracteres del alfabeto druida se corresponde con las iniciales de sus árboles protectores.
Los celtas asociaron cada árbol con una epoca del año y usaron un horoscopo compuesto de 21 árboles.
Dos árboles para los equinoccios:
- Olivo para el equinoccio de otoño; 23 de septiembre,
- Roble para el equinoccio de primavera; 21 de marzo.
Dos árboles para los solsticios:
- Abedul para el solsticio de verano; 24 de junio,
- Haya para el solsticio de invierno; 22 de diciembre.
Los 17 árboles restantes, Abeto, álamo, Arce, Avellano, Carpe, Castaño, Cedro, Ciprés, Fresno, Higuera, Manzano, Nogal, Olmo, Pino, Sauce, Serbal y Tilo, distribuidos en periodos equidistantes y opuestos.
La excepción es el álamo, que cubría tres periodos.
Aquellos nacidos bajo la influencia de un árbol concreto reciben sus características y protección a lo largo de sus vidas.